Cuándo empezar un nuevo párrafo en la ficción

Saber cuándo empezar un nuevo párrafo en una novela o un cuento debería ser algo sencillo, pero para muchos escritores -especialmente los principiantes- es todo lo contrario. Como en la mayoría de los aspectos de la escritura, cuando se trata de párrafos, hay reglas, y luego hay interpretaciones de las reglas. Por lo tanto, hay cierto margen de flexibilidad en este aspecto. Para simplificar las cosas, empecemos con unas cuantas reglas básicas y luego veamos cómo puedes estirarlas, doblarlas o romperlas a tu gusto.

Tres ocasiones en las que debes empezar un nuevo párrafo

Cuando empiezas un nuevo tema: Puede que pienses que esto sólo es válido para la no ficción, pero también lo es para la ficción. De la misma manera que no quieres oraciones atropelladas -sentencias que mezclan dos pensamientos distintos- tampoco quieres párrafos atropellados. Por eso, si tienes un párrafo en el que se establece la escena del exterior de una espeluznante casa encantada, no metas una descripción de la angustia del protagonista sobre si debe o no aceptar el reto de pasar la noche dentro. Utiliza tu primer párrafo para establecer la casa y un párrafo separado para establecer los sentimientos de tu protagonista al respecto.

Cuando cambies de tiempo o de lugar: Siempre que saltes hacia adelante o hacia atrás en el tiempo o te muevas de un lugar a otro, comienza un nuevo párrafo. Volviendo a nuestro ejemplo de la casa encantada, si la acción comienza fuera de la casa, empieza un nuevo párrafo en cuanto la acción se traslade al interior. Alternativamente, si pasa de las impresiones del protagonista en el momento presente a un incidente en su pasado cuando se enfrentó a un desafío similar, comience un nuevo párrafo.

Cuando un nuevo personaje comienza a hablar: Este es bastante sencillo. Cuando se trata de un diálogo, sólo un orador por párrafo.

Dos ocasiones en las que puede querer empezar un nuevo párrafo

Cuando un discurso se alarga: Lo ideal es que no hagas que tus personajes reciten párrafos de diálogo ininterrumpido durante páginas seguidas. Sin embargo, a veces es necesario un discurso más largo. Para facilitar la lectura, es una buena idea interrumpir los discursos largos con fragmentos de acción. Estas pausas ayudan a que las cosas fluyan y permiten la comunicación no verbal, que es una parte clave del discurso.

Para enfatizar algo por efecto dramático: A veces, empezar un nuevo párrafo o permitir que una sola frase se mantenga por sí sola es una buena manera de enfatizar un punto clave, conseguir una carcajada o controlar el ritmo de la historia a tu favor. Sin embargo, hay que tener cuidado: Esta técnica sólo producirá un efecto dramático si se utiliza con moderación.

  • Autor
  • Postes Recientes
DAVID CATHCART ha guiado a docenas de escritores hacia la publicación, incluyendo a aquellos que han seguido la ruta tradicional así como a los que han elegido la auto-publicación. Tiene una amplia experiencia en todas las etapas del proceso de publicación, desde el desarrollo hasta el diseño y la comercialización.

Los últimos mensajes de David Cathcart (ver todos)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.