Cerebro

En este capítulo se analiza el cerebro de los mamíferos acuáticos. La adaptación al medio acuático es un fenómeno multiconvergente que se observa en varios grupos y especies de mamíferos. En los cetáceos dentados (odontocetos), tanto la forma del cuerpo como la morfología de los órganos sensoriales y el cerebro han intimado con las presiones selectivas que pueden haber conducido a la vida exclusivamente acuática. Sin embargo, existen algunos obstáculos para comprender la evolución del cerebro en estos animales. En primer lugar, la comunidad científica sólo está marginalmente familiarizada con la morfología del cerebro de muy pocas especies, y en este caso estamos familiarizados principalmente con el delfín mular (Tursiops truncatus; se tratará más adelante). En segundo lugar, el cerebro en sí mismo no se fosiliza; sólo la forma exterior puede estudiarse en endofases naturales. Por lo tanto, el seguimiento de la evolución del cerebro en los fósiles es difícil y debe complementarse con la reconstrucción filogenética sobre la base de los parientes existentes. En tercer lugar, aunque la consideración comparativa de tendencias de desarrollo análogas (primates) puede ser útil para la comprensión de la evolución del cerebro en mamíferos acuáticos altamente encefálicos, la escasez de datos a menudo conduce a una sobreestimación de estas analogías. La mayoría de los estudios de las últimas décadas se han centrado en la morfología y la fisiología potencial del cerebro de la ballena dentada adulta y sus sistemas funcionales. En cuanto al desarrollo del cerebro de los odontocetos, los pocos trabajos recientes se han dedicado al delfín listado (Stenella coeruleoalba), la marsopa común (Phocoena phocoena), el delfín manchado (Stenella attenuata), el narval (Monodon monoceros) y el cachalote.

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