7 Pequeñas maneras de engañar a su cónyuge sin darse cuenta

La mayoría de nosotros pensamos que el engaño es el último acto de traición de la relación.

Pero seamos realistas – la gente no decide repentinamente a la basura sus votos matrimoniales como de la nada. No se van a la cama 100% fieles y luego se despiertan con planes matutinos adúlteros.

En lugar de un chaparrón repentino e impactante, la verdad es que la infidelidad es en realidad una tormenta que se va gestando lentamente.

Por lo general, esto comienza con docenas de mini traiciones. Cosas que ocurren en su matrimonio y que poco a poco van resquebrajando los cimientos de la relación.

Algunas de ellas son obvias: mentir a su pareja, coquetear abiertamente con un compañero de trabajo, hablar demasiado con su antiguo amor del instituto en Facebook. Pero algunas traiciones no son tan evidentes.

Y son estas traiciones menos obvias las que realmente hacen más daño. ¿Por qué? Porque te permiten formar hábitos destructivos que pasan por debajo del radar de tu pareja. Y esos actos abren silenciosamente la puerta a actos mayores de traición que pueden llevar al divorcio.

Entonces, ¿cuáles son exactamente estas mini traiciones? Aquí está la lista:

1. Tienes relaciones secretas.

Casi todo el mundo tiene una relación fuera de su matrimonio. Exes con los que seguimos siendo amigos, compañeros de trabajo con los que nos reímos, mejores amigos con los que compartimos nuestros pensamientos más profundos. Todo eso está bien y es saludable. Pero los problemas surgen cuando utilizas esas relaciones para satisfacer las necesidades emocionales que no están siendo satisfechas en tu matrimonio.

¿Cómo sabes si estás haciendo esto? Es muy fácil. Hazte una simple pregunta: «¿Actuaría de la misma manera con esta otra persona si mi pareja me estuviera viendo?»

Si respondes «No», es probable que estés cruzando los límites que conducen a un territorio peligroso.

2. Escondes dinero.

La revista Money Magazine preguntó a mil parejas por qué discutían más: ¡el 70 por ciento respondió que por dinero! La forma en que se produce una traición en este ámbito es bastante obvia: ocultas un problema de gastos, ignoras un hábito de juego o desvías dinero a una cuenta privada.

Si estás incurriendo en alguno de estos actos, toma medidas. Busque ayuda profesional, ya sea de un psicólogo o de un contable, y cuéntele a su cónyuge exactamente lo que está ocurriendo.

3. Se queja de su pareja con otras personas.

Quejarse de su pareja es complicado: quien diga que nunca se desahogaría sobre su cónyuge ¡no lo tiene!Hablar de su pareja en alguna ocasión es muy diferente a hablar constantemente de su pareja (diciéndole a la gente que es perezoso, aburrido, poco atractivo, un asno, etc.) No sólo es una falta de respeto, sino que también pone en duda sus decisiones. Después de todo, si tu cónyuge es tan malo, ¿qué dice de ti que te hayas casado con él o ella?

Pero el daño no termina ahí. Permitir sólo que los amigos oigan cosas malas de tu cónyuge les impide ver lo bueno, incluso cuando está ahí mismo. Si quieres quejarte de tu pareja, quéjate con un amigo pagado: tu terapeuta.

4. Socavas a tu pareja en público.

Sabes a qué me refiero: Ese giro de ojos, ese comentario sarcástico, el golpe bajo que haces cuando te molestan… son traiciones pequeñas, pero profundamente hirientes. Al hacer esto, le estás diciendo a tu cónyuge que tu matrimonio no es sagrado y que te parece bien violar su privacidad al airear tus trapos sucios emocionales en público.

Esto crea una dinámica de espectáculo de mierda en tu unión, una telenovela que los que te rodean quieren tanto ignorar como ver. Es como un mal reality show, pero sin el guión obvio.

5. Eres emocionalmente deshonesto.

La deshonestidad emocional viene en todas las formas y tamaños. Desde comprometerse con algo que realmente no quieres hacer, hasta decir que estás «bien» (cuando en realidad estás hirviendo de desprecio), pasando por fingir un orgasmo. Pero la deshonestidad emocional suele ser más peligrosa cuando la utilizas para justificar tus acciones.

Si estás haciendo algo que, en el fondo, sabes que está mal, intentarás convencerte a ti mismo (y a tu pareja) de que está bien. A veces, exagerarás o restarás importancia a la situación, para que lo que estás haciendo parezca inocente. Sabes que no lo es.

6. Eres directamente egoísta.

Lo demuestras de un millón de maneras diferentes: con tu tiempo, durante el sexo, con la atención que das (o no das). Ser egoísta de vez en cuando no es un problema — tiene sus propios beneficios. Pero ser egoísta constantemente le dice a su cónyuge que es mejor que vuele solo.

Una forma particularmente destructiva de que el egoísmo se introduzca en las relaciones es invalidando los sentimientos de su cónyuge.

Los sentimientos de su cónyuge nunca son erróneos (esté usted de acuerdo con esos sentimientos o no). Invalidar a tu pareja engendra ira y crea una división entre los dos. Demuestra claramente que no respetas sus experiencias y que no debe confiar en sus propias emociones. Esta es una forma de manipulación.

7. Le pones trabas a tu pareja.

Poner trabas es un juego de poder, un acto de retenerte a ti mismo, tus emociones, tu afecto hasta que te salgas con la tuya. Y es cruel. Es como mantener tu matrimonio como rehén con una pistola pasivo-agresiva. Necesitar espacio para ordenar tus pensamientos es una cosa, negarte constantemente a decirle a tu pareja lo que sientes es otra.

Al igual que la evasión, sacar a relucir los problemas del pasado también es una forma de traición. Si su pareja hizo cosas anteriormente que usted dijo haber procesado y perdonado, sacarlas a relucir una y otra vez sólo reabre viejas heridas. Lo único que consigue esta táctica es hacer más grande la cicatriz emocional.

Engañar a tu cónyuge sigue siendo la máxima traición. Pero la verdad es que esa bola de demolición suele ponerse en marcha mucho antes de la gran ofensa.

Así que atienda a estos enemigos de su relación ahora, antes de que se le vayan de las manos. Se necesita mucha menos agua para apagar un pequeño fuego que un incendio de cinco alarmas.

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